Mientras me dirigía a trabajar, hoy, lunes...día soleado pero una linda mañana fresca pensaba que:
Aprendí que las recetas, tanto en la cocina como en la vida no siempre salen como uno espera.
Aprendí que lo que hoy funciona, puede que mañana ya no. Que siempre hay que aprender cosas nuevos y muchas veces arreglarse con lo que se tiene.
Aprendí a tener paciencia (no tanta como quisiera aun, pero vamos en camino), a andar más despacio y disfrutar un poco más, a dejar de lado las preocupaciones por lo que no puedo cambiar, a tener expectativas más reales, a perdonarme a mi misma...
Y creo que el cambio viene por un cambio de eje...que muchas veces desde afuera no se entiende, hasta que me convertí en madre, me puse en contacto con otras cosas, con la vida en su versión más natural y pura, que aprendí mucho...y creo que mucho más de lo que había aprendido durante 27 años.
Cada día un poquito más feliz :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario