Aunque comer sea sinónimo de bebé upa, ropa de las dos sucia y mi comida siempre helada, aunque la contractura de cuello conviva ya en armonía conmigo, porque dormir con ella es sobre el borde y sin almohada.
Aunque bañarme lo logre siempre después de medianoche, solo cuando ella ya esté dormida, bañada y haya tomado su "teti".
Aunque mi cuerpo no sea más mio, ni mi tiempo, ni nada...es la primera vez en mi vida que soy TAN LIBRE!
Es difícil de explicarlo. Muchas veces extenúa más mentalmente, que en lo físico, pero cambia tanto todo un hijo, que realmente todo, pero todo vale la pena, porque es mucho más lo que nos enseñan ellos, primero a traves de la reciente maternidad y luego, como individuos, que realmente nos liberan mucho más de lo se cree, un hijo no ata, encierra o priva, se aprende a seguir viviendo la vida, solo que con un enfoque distinto...y sin dudas, para mi, es maravilloso!
Poco extraño de mi vida pasada. Muy poco de la que siempre fui. Hoy soy esta y soy feliz! :)
Este post viene de la mano con un articulo que leí anoche, en el cual me sentí totalmente identificada.
¿Cómo desarma el puerperio? Simplemente excelente
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